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La vida de los guardianes de Virunga está bajo amenaza permanente

Los 7.800 kilómetros cuadrados del exuberante territorio de Virunga bien podrían ser la perfecta representación de la vida y la muerte. Los guardianes del Parque Nacional a menudo son el blanco de las balas mientras resguardan con valentía sus incalculables riquezas naturales.

Los Guardianes del Parque Nacional de Virunga

Creado en 1925, a instancias de la monarquía belga, este parque situado en la República Democrática del Congo acoge una inmensa cantidad de biodiversidad. Virunga es también el hogar de la mitad de los gorilas de montaña que quedan en el mundo. Una de las especies más amenazadas y la que guarda más parecido con el ser humano.

Los rangers, o gardien du parc, como se les llama ahí, es un ejército de guardaparques que sacrifican sus vidas para proteger la de los gorilas. Uno de los trabajos más prestigiosos del Congo pero el que encierra también el mayor de los peligros.

Por su enorme riqueza medioambiental, Virunga fue el primer Parque Nacional de África declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1979. En 1994 el Parque fue incluido en la lista de Patrimonio de la Humanidad en peligro, por el largo conflicto bélico que sacude el continente africano desde ese año.

En su extenso territorio es posible encontrar variedad de hábitats, nieves perpetuas, sabanas y zona de volcanes activos y dormidos. Las personas que puedan tener la fortuna de visitar Virunga podrán observar a pocos metros de distancia elefantes, jirafas y los gorilas de montaña.  

Bajo el suelo de Virunga también se halla su condena. Grandes yacimientos de minerales y petróleo que están en la mira de la codicia de las multinacionales, que no escatiman esfuerzos y recursos para lograr el dominio en la zona y de sus recursos naturales.

Un territorio duramente castigado

Virunga es un enclave natural único en el mundo. Sus tierras también sirven de escenario a un conflicto político, social y militar, y a la caza furtiva y el tráfico de especies. Estos problemas constituyen la mayor amenaza para la subsistencia de los gorilas de montaña y para la conservación de la biodiversidad local.

Virunga es el hogar de los gorilas de montaña
Virunga es el hogar de más de la mitad de la población mundial de gorilas de montaña.

Como si esa serie de males fuera poca cosa, empresas extranjeras como la petrolera Soco, en chanchullo con actores locales, buscan sacar a toda costa los valiosos recursos del territorio: el petróleo, el coltán, los diamantes y el oro, valiéndose para esto de todo tipo de prácticas delictivas.

Desde hace más de un década, los medios de comunicación del mundo reseñan en sus páginas el sistemático exterminio del que son objeto los gorilas de montaña y los guardaparques del territorio de Virunga. En esta aniquilación selectiva intervienen varios actores del largo y doloroso conflicto militar, político y social que sufre la República Democrática del Congo.

Los guardaparques de Virunga

El peligro y las amenazas de muerte son unas constantes en la vida de los guardaparques de Virunga. Los rangers, o gardien du parc  como ya hemos dicho que también se les conoce, son una cofradía de hombres que, por encima de sus familias y sus naturales temores, toman la protección  del Parque y sus habitantes como un apostolado.

Los vigilantes de Virunga
Los guardianes de Virunga se entregan a su labor por encima de sus familias y hasta de su propia vida.

El osado trabajo de los rangers es perseguido porque representa un peligro para los intereses de los distintos grupos que actúan en la zona. En la región campan a sus anchas formaciones, civiles y militares, que participan en el largo conflicto armado congolés, paramilitares que actúan al margen del conflicto pero que son muy letales, cazadores furtivos y traficantes de especies.

Todos están asociados en la macabra industria de la desaparición de los guardianes de Virunga. En los últimos 20 años más de 200 guardaparques han sido asesinados mientras cumplían su trabajo.

Uno de los últimos ataques ocurrió el 24 de abril de 2020, en pleno estado de confinamiento por la pandemia de Covid-19. En ese entonces, las balas callaron la voz de 17 personas, de las cuales 13 eran guardianes del Parque Nacional.

Luego, en octubre de este mismo año, las autoridades del parque nacional comunicaban la muerte de Bagurubumwe Chuhoze Deogene, asesinado durante un ataque a un puesto de patrulla del Instituto Congolés para la Conservación de la Naturaleza (ICCN).

Los hombres y mujeres de Emmanuel de Merode

Emmanuel de Merode, un destacado primatólogo y antropólogo, vinculado a la nobleza belga, es el hombre encargado de dirigir el Parque Nacional de Virunga. En el año 2008, el gobierno de la República Democrática del Congo designó a De Merode para dirigir el parque nacional más antiguo y rico de África.

De Merode, quien también ha conocido el horror de las balas en su cuerpo, dirige el cuerpo de valientes rangers que guardan el Parque. Su llegada a Virunga ha sido muy positiva porque antes de su designación, Virunga era un territorio dominado por el caos y el conflicto armado. Una guerra que ha dejado, desde el año 1994, más 5 millones de muertos.

La munición que ha hecho blanco en la humanidad de los guardianes del Parque, quizá haya logrado salvar la vida de varios gorilas de montaña. Esta especie de primate es perseguida, sobre todo los machos, porque los que persiguen las riquezas naturales de Virunga ven en ellos un obstáculo para sus ambiciones.

El relato del drama de Virunga

En el año 2014 el mundo pudo conocer el asediado trabajo de los guardianes de Virunga. Leonardo Di Caprio como productor y Orlando von Einsiedel como director, elaboraron un conmovedor documento cinematográfico que denuncia las permanentes amenazas que pesan sobre la labor de este grupo de hombres y mujeres que custodian el Parque Nacional y sus recursos naturales.

La película centra el relato en la vida y el trabajo de las personas que cargadas de valor, entereza y compromiso ofrecen sus vidas al servicio del Parque Nacional de Virunga y de los gorilas de montaña. El documental también señala, con nombre y apellido, a quienes están detrás de los ataques y asesinatos de estos mártires de la conservación.

La realidad que les toca enfrentar a los guardianes de Virunga es conocida y ha sido denunciada de manera reiterada en distintas instancias. Sin embargo eso no ha valido para que se preserven las vidas de los gorilas de montaña y sus cuidadores. Ni siquiera el Covid-19 ha impedido que se siga matando a los integrantes de este valiente cuerpo de protectores de la naturaleza.

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