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La “pesca fantasma” es una amenaza a la biodiversidad marina

¿Sabías que un fantasma recorre el fondo marino y no es precisamente un ectoplasma? Se habla con necesaria insistencia de cómo el océano está contaminado con plástico. Lo que muy poco se dice es que una buena parte de ese basura plástica está formada por algo que se conoce como pesca fantasma.

Qué es la pesca fantasma

Qué es la pesca fantasma, y cómo afecta los ecosistemas marinos, es un tema que merece un abordaje más frecuente y denso.

Se conoce como pesca fantasma al conjunto de aparejos de pesca, como mallas, cestas, redes, palangres y otros dispositivos para concentrar la pesca, que son abandonados, perdidos o descartados en el fondo del mar. Estos desechos se han agrupado bajo las siglas ALDFG y constituyen una amenaza para la biodiversidad y el ecosistema marino.

Llevan esta denominación porque una vez tirados en los fondos marinos, estos objetos siguen pescando, atrapando y asfixiando peces y otros animales. Se calcula que cada año, los artes de pesca descartados, fuera de todo control, acaban con la vida de ballenas, delfines, focas, tortugas y alrededor de un millón de aves.

Este problema es una de las inquietudes más acuciantes de la ONU. Alerta el organismo multilateral, que los ALDFG representan el 10% de los 6,4 millones de toneladas de residuos que se tiran a las aguas del mar cada año. De hecho, este problema interfiere directamente con el alcance de uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ODS.

Un problema moderno

Los dispositivos descartados, se transforman en trampas mortales para la diversidad biológica del mar. Se calcula que cada año, estos cepos fantasmas se cobran las vidas de más de 100.000 ballenas. Cuando un animal marino queda entrampado en alguno de estos equipos, puede perecer ahogado, mutilado o impedido de buscar alimento o reproducirse.

Aunque los instrumentos de pesca se desechan en los fondos marinos desde que el ser humano empezó a pescar, es ahora cuando se le considera un problema grave. Esto debido a que desde hace unos 50 años, la pesca se ha incrementado de manera significativa en todo el mundo, de igual manera la durabilidad de los modernos materiales usados en la fabricación de los artes de pesca.

Los nuevos aparejos se fabrican con plástico, un componente que puede tardar más de 600 años en biodegradarse. Adicionalmente, algunas redes que flotan a la deriva pueden alcanzar dimensiones semejantes a las de un campo de fútbol.   

Por otro lado, el problema se agudiza debido a que las flotas se adentran cada vez más hacia aguas abiertas y más profundas, donde antes no llegaban. En estas regiones, el hábitat suele ser muy sensible a la presencia de los residuos provenientes de la actividad pesquera en alta mar.

Una amenaza para la biodiversidad marina

Esa pesca fantasma, o invisible, que provocan las redes, cestas y trampas perdidas representa una amenaza para la supervivencia de la fauna marina, en especial la que se encuentra en peligro de extinción, donde se encuentran aves, tortugas y algunos mamíferos marinos.

La pesca fantasma es un peligro para la biodiversidad del mar
La fauna marina está amenazada por la pesca fantasma de aparejos abandonados.

Los profesionales que se dedican a limpiar los fondos marinos aseguran que con frecuencia en los estómagos de algunas tortugas se hallan redes y restos de plásticos. Estas criaturas los ingieren porque los confunden con comida.

Consideran los expertos de la Comisión Estadounidense de Mamíferos Marinos, que en aguas estadounidenses, cada año, mueren diversas especies por estrangulamiento o por ingesta de residuos de materiales de pesca.

Los restos de ALDFG no solo atrapan de manera fantasma a las especies para los que fueron diseñados. En sus redes quedan capturadas también aves marinas, tortugas, lobos marinos, delfines y otros mamíferos.  

Asimismo, todo este material afecta también el conjunto del ecosistema marino: el ambiente bentónico o fondo marino, la superficie del agua así como las barreras de coral. En el caso de los corales, los residuos se enganchan en las frágiles ramas de los corales, que terminan rompiéndose  por la acción de las corrientes marinas.

La ONU está muy implicada

La ONU, a través de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación, FAO, está trabajando desde hace varios años para frenar y remediar el problema. En el Comité de Pesca (COFI) del organismo se trata el tema de los residuos de los ALDFG, una arista muy importante en el enfoque ecosistémico de la actividad pesquera.

La pesca fantasma amenaza la seguridad alimentaria
Este problema puede comprometer la salud del fondo de los mares y la seguridad alimentaria.

La pesca fantasma, o invisible, de los residuos ALDFG afecta negativamente tanto en el medioambiente como en la economía. La población de especies comerciales, así como las que se encuentran en peligro de extinción, pueden verse disminuidas y afectar los ciclos de pesca.     

Desde el año 1995, a instancias de la FAO, se adoptó el Código de Conducta para la Pesca Responsable (CCRF). En este instrumento, los países signatarios se comprometían a implementar prácticas de pesca responsable y de igual manera afrontar los impactos que tiene la actividad en los ecosistemas marinos.

La aplicación del CCRF, tanto en una escala global como regional, es prioritario para la FAO. Que cada gobierno y estado cumpla con recuperar los aparejos perdidos, podría disminuir la proliferación de los residuos de ALDFG.

¿Qué se puede hacer para frenar la pesca fantasma?

Como dice la conocida máxima: mejor que limpiar es no ensuciar. Aunque hay equipos profesionales, tanto gubernamentales como privados, dedicados a limpiar el fondo de los mares, esto no resuelve el problema puesto que la cantidad de aparejos abandonados es inabarcable.

No obstante, hay varias propuestas para limpiar el lecho del mar de los residuos de los implementos de la pesca. Estas son algunas de las iniciativas puestas en marcha para sacar del mar los aparejos y artes abandonados:

  • Fundación Save The Med. Esta organización organizó una recogida que duró dos meses y en la que se logró sacar 82 aparejos del fondo del mar.
  • Todos por el mar. Una actividad organizada por Med Ghost Fad. Una fundación que trabaja de manera estrecha con científicos y cofradías de pescadores y gente dedicada al mar para sacar residuos.
  • Proyecto Libera. Iniciativa impulsada por SEO/Birdlife y Ecoembes para liberar a los espacios naturales de lo que ellos denominan “basuraleza”.
  •  Iniciativa Global sobre Redes Fantasma (GGGI), creada e impulsada por la FAO.
  • Global Ghost Gear Iniciative. Un colectivo multinacional formado por más de 90 organizaciones ambientales, agencias intergubernamentales y empresas.

Algunas organizaciones ambientalistas como la WWF proponen rastrear a los dueños de las redes perdidas y señalarlos públicamente. Una de las causas del abandono de aparejos es la pesca ilegal. Por tanto, la FAO propone el marcaje e identificación de los artes de pesca. También se ha planteado la fabricación de redes, cestas y otros implementos con materiales biodegradables.

La pesca fantasma es un problema que involucra a todo el planeta, por lo que su abordaje debe hacerse en conjunto. La consecución del objetivo 14 de los ODS, así como la seguridad alimentaria, puede verse comprometida si no se actúa de manera efectiva y oportuna.

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