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Conocer qué es la inteligencia vegetal nos permite reconciliarnos con las plantas

El trabajo de Stefano Mancuso consiste en llevar un mensaje a todo el que quiera escucharlo: las plantas tienen inteligencia. Gracias a este apóstol, militante y entusiasta de la botánica, hoy  sabemos que las plantas tienen sensibilidad y comportamiento inteligente. Pero ¿De qué habla Mancuso?  ¿Qué es la inteligencia vegetal?

Qué es la inteligencia vegetal

Stefano Mancuso es profesor e investigador de la Universidad de Florencia, y desde ahí se ha dedicado a entender el particular lenguaje de las plantas y cómo se comunican con su entorno. Asegura el botánico que las plantas son organismos capaces de resolver los asuntos relacionados con los estímulos internos y externos.

¿Cómo no van a ser inteligentes las plantas sin son capaces de adaptarse, de vencer obstáculos, de enfrentar el híper desarrollismo y el cambio climático? Mancuso afirma que el reino vegetal tiene plena conciencia del sitio que ocupa y cómo debe enfrentar lo que lo circunda. Lamentablemente, se nos ha enseñado, quizá sin esa intención, que solo los animales son importantes.

Incluso, hay un experimento que avala la existencia de esta percepción limitada hacia los animales. En los años 90, los botánicos James Wandersee y Elizabeth Schussler hicieron un experimento que consistía en describir lo que se veía en una foto de la sabana africana.

Lo más probable, es que todas las descripciones dibujaran con detalles las cebras, leones y elefantes, aunque en el mismo fotograma hubiera abundantes árboles, arbustos y hierbas. Este sesgo incluso tiene un nombre: ceguera vegetal. Esta incapacidad del ser humano para no ver a las plantas resulta paradójico, porque más del 80% de la vida en el planeta está representada en el reino vegetal.

Seres con inteligencia

Stefano Mancuso es jefe de un laboratorio de la Universidad de Florencia que lleva por nombre Laboratorio Internacional de Neurobiología. En ese sitio, se estudia la Neurobiología, la ciencia encargada de estudiar la inteligencia vegetal. Los expertos en esta ciencia aseguran que los vegetales poseen una percepción mucho más desarrollada que la de los animales.

En las raíces de las plantas existen estructuras celulares que desarrollan funciones equiparables a las que realizan las neuronas. Reciben y emiten señales electromagnéticas y son capaces de procesar hasta quince variables físicas y químicas a la vez. Asegura el profesor Mancuso que las plantas tienen nuestros cinco sentidos y quince más.

La sensibilidad de las plantas les permite defenderse, atacar, seducir, colonizar, incluso hasta moverse. Además, las plantas pueden llegar a establecer relaciones simbióticas con otras especies, como insectos y otros animales. Incluso se habla de que las plantas pueden cumplir el rol de padres amorosos y cuidadores.

El profesor Mancuso siempre recurre a las acacias para ejemplificar el comportamiento inteligente de los vegetales. Estas plantas, cuando son comidas por los antílopes, emiten señales de alarma. Esta señal es captada por las plantas vecinas, y estas empiezan a producir sustancias tóxicas que les permiten defenderse de los agresores.

Una virtud más de la inteligencia de los vegetales: al contrario de las especies del reino animal, las plantas pueden modificar su metabolismo que les permita sobrevivir ante una eventualidad.

Una vida por las plantas

A Stefano Mancuso el New York Times lo bautizó, con justicia, “el hombre que habla con las plantas”. En el 2019, el científico llevó a Estados Unidos su exposición La Nación de las Plantas. Una actuación de luz, sonido y, por supuesto, plantas, concebida en tono de ciencia ficción, para divulgar el maravilloso universo de la neurociencia vegetal.

La inteligencia de las plantas es muy compleja
Los seres humanos debemos cambiar el paradigma donde las plantas son seres disminuidos.

Que la narrativa de ciencia ficción sirviera de inspiración para la exposición, no es casual. Asegura el profesor Mancuso que si alguna forma de vida alienígena llegara a la Tierra, buscaría a las plantas como sus interlocutores obligados, porque su verde presencia abarca más del 99.7% de la masa terrestre.

Admirador de Charles Darwin desde la infancia, es en la edad adulta cuando pudo entender la verdadera dimensión del científico inglés. Dice que Darwin pude ser considerado el mayor científico de la humanidad. De tanto estudiar su vida y obra, Mancuso terminó enamorado por la botánica.

Acabó de reafirmar su vocación con los experimentos que realizó durante un doctorado hecho en Pisa, Italia, a finales de los años 80. En ese entonces, estudió cómo las raíces de una planta esquivarían, en forma de zigzag, un obstáculo. Ese era el resultado que se esperaba de ella.

La sorpresa fue absoluta cuando observó que la planta de la raíz esquivaría el obstáculo unos centímetros antes de llegar a tener algún contacto. Y no solo lo esquivaría. Tomaría la decisión de hacerlo en el sentido, izquierda o derecha, que le fuera más útil.

Le pertenecemos a las plantas

La seducción es la principal estrategia que utilizan las plantas para su supervivencia. A través de sus frutos se aseguran de que las vamos a cuidar, reproducir y transportar.

La inteligencia de las plantas les permite sobrevivir
Las plantas se valen de la seducción para asegurar su supervivencia y su propagación.

Es necesario empezar a dejar de ver a las plantas como seres disminuidos, dignos de compasión porque “no tienen movilidad” o mirada. No podemos seguir observándolas desde nuestra percepción humana porque entonces estaríamos de espaldas a ellas, negando y desconociendo su extraordinaria naturaleza y sensibilidad.

Según Mancuso, y algunos otros investigadores, las plantas han sabido adaptarse de manera muy distinta a los animales. Es más, son tan inteligentes, que aún apostando por el sedentarismo, por las raíces, su diseño es para ser utilizadas como alimento de los animales, incluidos los humanos. Gracias a esta cualidad, son protegidas, cultivadas, nutridas y transportadas.

Un ejemplo clásico. El tabaco emplea 30% de su vida útil, tanto como un ser humano en levantar su hogar, en producir nicotina. De esta manera se asegura de que los animales que lo consuman desarrollarán adicción.

Conocer qué es la inteligencia vegetal, nos permite acercarnos a un mundo desconocido para muchos. En un planeta dedicado a deforestar y acabar con todas las formas de vida, especialmente las vegetales, este conocimiento nos acerca un poco más a la redención y la salvación como especie.

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