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La exposición a pesticidas tiene graves impactos en la salud humana

En la agricultura intensiva el uso de agroquímicos es casi obligatorio para el control de plagas y vectores. Sin embargo, el uso excesivo e inadecuado de pesticidas, plaguicidas y otros insecticidas comporta graves daños, no solo al medio ambiente, sino a la salud humana en general y a la salud reproductiva en particular.

Pesticidas y la salud humana

A pesar de todos los señalamientos en su contra, suficientemente demostrados, el uso de pesticidas está cada vez más extendido. La producción agrícola a gran escala, con semillas modificadas genéticamente, exige que las grandes extensiones de cultivos sean rociadas con químicos muy específicos y muy tóxicos.

Incluso, muchas de estas sustancias han sido denunciadas como carcinógenos, como es el caso del glifosato. Este químico, económico y efectivo en el control de ciertas plagas, es utilizado de manera intensiva en la agricultura de escala industrial y hasta en pequeños cultivos caseros.

Hasta la ONU ha intervenido. En el año 2016, el organismo llamaba a limitar el uso de agroquímicos tóxicos, porque estos están implicados en un número considerable de casos de enfermedades potencialmente mortales como el cáncer.

A la par del auge de la agroindustria, en los últimos 35 años la utilización de plaguicidas se ha ido incrementando sustancialmente. En algunos países la tasa de aplicación de agroquímicos ha pasado de 4 a 54%.  El caso de Estados Unidos es muy elocuente.

Según la Fundación Femeba, el uso de glifosato ha aumentado más de 250 veces y se prevé que siga aumentando mientras las malezas se hagan resistentes a los herbicidas.  Esto significa que hay una parte muy importante de la población mundial que está expuesta a los efectos de estas sustancias químicas.

¿Cómo llegan los pesticidas al cuerpo humano?

El deterioro en la salud no se produce con una sola exposición a los agroquímicos. La mayor parte de los envenenamientos se producen luego de varios meses y años. Cuando se trata de adultos, los efectos se pueden observar luego de muchos años, incluso décadas.

En el caso de los niños, los efectos se pueden notar más temprano porque las enfermedades pueden empezar antes del nacimiento. Si la madre durante el embarazo estuvo en contacto con plaguicidas, es probable que el feto haya sido también afectado.         

Los seres humanos y el medio ambiente están expuestos a los efectos de los agrotóxicos por una serie de factores o una combinación de ellos. Veamos cuáles son los más importantes:

  • Uso directo en los cultivos agrícolas, no necesariamente en grandes extensiones.
  • Pérdidas accidentales.
  • Uso inadecuado de los productos.
  • Infiltraciones en los lugares de almacenaje.
  • Lavado no adecuado de la maquinaria utilizada para la aplicación.
  • Residuos vertidos en el suelo y en los cursos de agua.

Cuando se da uno, o varios de estos casos, los restos de químicos se dispersan en el medioambiente y ahí envenenan a los animales, a las plantas, el aire, el suelo y por supuesto, al ser humano. Existen otros factores que influyen en qué tan rápido y extenso puede ser el daño que producen estas sustancias, desde las características intrínsecas de la misma sustancia hasta la climatología y la hidrología de la zona afectada.

¿Qué enfermedades causan los pesticidas?

Los plaguicidas, y otras sustancias químicas venenosas usadas en la agricultura, pueden producir muchas enfermedades crónicas, es decir, patologías que se extienden en el tiempo. Las que están más documentadas son:

Los pesticidas afectan la salud reproductiva
Los pesticidas son disruptores hormonales que afectan la salud reproductiva de hombres y mujeres.
  • Padecimientos pulmonares.
  • Cáncer.
  • Enfermedades hepáticas.
  • Hepatitis tóxica.
  • Deterioro en el sistema nervioso.
  • Alteración en el sistema inmunológico.
  • Alteración del sistema reproductivo.

Los síntomas más comunes, asociados a enfermedades causadas por el uso prolongado de agrotóxicos son:

  • Pérdida de peso sin motivo.
  • Debilidad persistente.
  • Tos constante y con sangre.
  • Heridas que no sanan.
  • Parálisis en manos y pies.
  • Pérdida del equilibrio.
  • Daños cardiovasculares.
  • Cambios en el sistema nervioso.

Aunque son síntomas que se pueden confundir con los de otras afecciones de salud, es importante tenerlos en cuenta si la persona ha estado en contacto prolongado en el tiempo con pesticidas, plaguicidas y otros agroquímicos.

De hecho, una de los obstáculos para terminar de declarar como un veneno mortal a muchos de los agroquímicos, y establecer las responsabilidades correspondientes, es que los síntomas que se producen aparecen mucho tiempo después de su uso, y en cuantiosos casos las señales se asocian a otras enfermedades.

“Hay que usar menos plaguicidas en la agricultura”

Grupos de investigadores y científicos de distintos países han llevado a cabo estudios que comprueban que los pesticidas y otras sustancias químicas utilizadas en la agroindustria están teniendo serias repercusiones en la salud.

Enfermedades que causan los pesticidas
Los pesticidas llegan al cuerpo humano muchas veces a través de los alimentos.

Tal es el caso de la doctora Carme Valls-Llobet, quien acaba de publicar un libro donde aborda el impacto de los pesticidas en la salud sexual y reproductiva de hombres y mujeres. En su libro, titulado Mujeres y hombres en un mundo de nuevos riesgos, la endocrinóloga desvela cómo la industria de los agrotóxicos está afectando directamente en la salud reproductiva.

En una entrevista publicada en el diario La Vanguardia, la especialista afirma que los agrotóxicos están implicados de manera directa en el sistema reproductivo y endocrino humano. Casos de esterilidad masculina y femenina, dificultades para lograr embarazos, problemas en el desarrollo fetal, diabetes y obesidad, están vinculados, en muchos casos, con el contacto con plaguicidas.

Cree la doctora Valls-Llobet que es urgente limitar el uso de insecticidas en la agricultura porque todos son disruptores hormonales y no hay manera de medir cuánta cantidad es segura. Los disruptores hormonales son sustancias químicas, presentes de manera significativa en algunos pesticidas, que interfieren con el correcto funcionamiento de las hormonas humanas.

No hay pesticida seguro

Aunque la agroindustria asegura que los plaguicidas son seguros, que hay límites para usarlos y que es muy bajo el porcentaje de frutas y verduras que superan esos límites, la verdad es que no hay garantías. Cuando se trata de las mujeres, los pesticidas pueden llegar a ser más tóxicos, porque estos se acumulan en las células grasas, más abundantes en el cuerpo de la mujer porque es la que gesta y da de lactar.

A pesar de que los efectos negativos de los pesticidas en la salud humana están más que señalados, la agroindustria insiste en su uso. Si bien se han prohibido en muchas partes del mundo, siempre han encontrado la manera de burlar los vetos y llegar hasta países en desarrollo donde las leyes son más laxas y los controles son menos rigurosos.

En el año 2020, Greenpeace denunció que España les había vendido a varios países en vías de desarrollo, muchos ubicados en África, agrotóxicos prohibidos en la Unión Europea. Por tanto, queda en manos de los gobiernos y de las leyes intervenir de manera decidida para limitar el uso de pesticidas. Preservar la salud humana y la de los ecosistemas es un asunto de vida o muerte.

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