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Desarrollo sostenible Energías renovables

Gracias al activismo medioambiental, la electricidad llega a las islas más remotas de Indonesia

Todavía en muchas regiones del planeta tener suministro de energía eléctrica de manera regular es un caro anhelo que nunca llega a concretarse. Así ocurre con millones de personas que habitan el archipiélago indonesio. Sin embargo, gracias al trabajo del activismo medioambiental y de la ONU, pronto la electricidad llegará a las islas más remotas de Indonesia.

Electricidad en islas remotas de Indonesia

El día a día de las comunidades en las islas más apartadas de Indonesia se vive a la luz de las velas. El fluido eléctrico es apenas de 12 horas al día, por lo que hospitales y las escuelas no pueden funcionar de manera regular. Esta realidad ha hecho que la vida de los algunos indonesios sea una lucha constante por alcanzar mejores condiciones de vida.

Gracias al trabajo de un grupo de activistas, conocido como Patriotas Energéticos, y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la situación puede cambiar favorablemente para una parte importante de los indonesios. El colectivo de Patriotas Energéticos trabaja en el fomento de formas de energías renovables para mejorar la calidad de vida en las aldeas rurales.

Dentro de Patriotas Energéticos destaca la labor de Ristifah. El activismo de esta ecologista de 29 años de edad, nace de su vivencia personal dentro de las aldeas. Conoce de primera mano las necesidades y las carencias que sufren sus vecinos por la falta de energía eléctrica. Cuenta que muchas veces solo tenían tres horas de electricidad al día.

La iniciativa que motorizan Ristifah, los Patriotas Energéticos y el PNUD, busca instalar paneles solares en algunas de las islas más apartadas de Indonesia. Se tiene previsto que el trabajo se extienda a lo largo de cinco años.

Un trabajo directo con las comunidades

Indonesia es el archipiélago más grande del mundo. Su mapa se extiende a través de tres husos horarios y su geografía la conforman 17.000 pequeñas islas. Muchas de estas islas, por su ubicación y sus características, se encuentran fuera de la red eléctrica nacional. Esta desconexión de las fuentes de electricidad impide que esas regiones puedan desarrollarse de manera adecuada.

Afortunadamente, parece que los días de oscuridad para muchos de los habitantes de estas islas están por acabar. Durante un año, los ecologistas vivirán y trabajarán en el territorio para diseñar, junto a la comunidad, la infraestructura necesaria para la generación de energía solar.

Establecer las tarifas por el servicio eléctrico, enlazar a la comunidad con los contratistas, contratar operarios y técnicos, serán algunas de las tareas que deberán llevar a cabo los activistas junto al PNUD. Las nuevas centrales eléctricas requerirán que los proveedores locales de energía renovable conozcan más sobre su gestión. Esta labor, en principio, estará también en manos de la organización ecologista.

Más energía limpia

Al ser la de Indonesia la cuarta población más grande del mundo, es urgente que la energía de la que dispone sea energía renovable. El rápido crecimiento de la economía indonesia ha sacado a millones de la pobreza. Pero, esa bonanza también ha disparado la demanda de electricidad.

Paneles solares en islas de Indonesia
La iniciativa llevará a las aldeas más apartadas formas de energías renovables.

El gobierno de Yakarta ha dicho que para 2055 ya no habrá centrales eléctricas de carbón. Sin embargo, la realidad es que hoy, en una población conformada por 267 millones de habitantes, hay 30 millones de personas fuera del suministro regular de electricidad.

Actualmente, en las islas más alejadas de la capital, la electricidad se obtiene de generadores que trabajan con combustibles fósiles. Estos dispositivos no llegan a cubrir todas las necesidades de los habitantes. Además, su funcionamiento puede ocasionar problemas de salud como las enfermedades respiratorias y algunas más graves, como el cáncer.    

El trabajo de Ristifah y los Patriotas Energéticos va a favorecer a unas 20.000 personas de las aldeas más remotas. Aunque ese número solo es una mínima parte de todas las necesidades que abundan en el archipiélago, esta iniciativa fortalece el desarrollo rural y se ubica en un escalón superior al apoyo económico y social elemental.

Desarrollo e inclusión, pero con energías renovables y seguras

Si las comunidades rurales llegan a contar con un suministro eléctrico regular pueden alcanzar un mayor desarrollo económico y social. Para los voceros del programa de Energía Limpia del PNUD, llevar luces a las aldeas es la oportunidad para cerrar las profundas desigualdades que existen dentro de la población de Indonesia.

Energías renovables en Indonesia
Contar con un suministro regular de electricidad impulsará el desarrollo social y económico de la población más pobre.

En ese país, la diferencia en el desarrollo entre las zonas urbanas y las rurales es un abismo. Esa distancia tiene su origen, algunas veces, en las desigualdades que hay en el acceso a la energía eléctrica. La labor que llevarán a cabo activistas como Ristifah será crucial para garantizar la inclusión de las comunidades y ayudar a cerrar la brecha de desigualdad económica y social.

El mayor anhelo de Ristifah es que muchas niñas y niños de las aldeas puedan alcanzar estudios superiores. Desea que, gracias a su trabajo, en los hogares brille la luz que permita un mejor futuro, más justo y más sostenible. La meta 7 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible está referida a garantizar el acceso a formas de energía asequibles, seguras y sostenibles.

Cuando la electricidad llega para iluminar las aldeas de las islas más remotas de Indonesia se está sentando un precedente. Los futuros proyectos e iniciativas dirigidos a favorecer a los países más pobres del planeta deben estar apuntalados en fuentes de energías renovables.

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