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El cruel negocio de la caza furtiva

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Varias especies animales se encuentran en peligro real de extinción debido a la caza furtiva o furtivismo. Un estudio llevado a cabo por The Royal Society concluyó que en la actualidad más de 300 especies de mamíferos se encuentran al borde de la desaparición.

Se hace necesario establecer, de entrada, qué es la caza furtiva y en qué se diferencia de la caza convencional. 

caza ilegal
Los animales en peligro de extinción por la caza furtiva

La actividad de cazar es tan antigua como el ser humano. Lo que en un principio es una actividad que permite la subsistencia en entornos socios económicos adversos, las dinámicas que tienen que ver con el lucro y  las enormes sumas de dinero que pueden alcanzar algunos animales, o partes de su anatomía, en el mercado ilegal, han desvirtuado la naturaleza de esta actividad. 

La caza denominada como furtiva es aquella que no cuenta con los permisos necesarios e incumple con las normas y condiciones que rigen la cacería convencional o permitida.

Cazar se puede convertir en una actividad ilegal, e ingresar a la categoría de cacería furtiva o furtivismo, por varias razones. En primer lugar si se hace fuera de las temporadas donde está permitida, o se hace con armas que no son las reglamentadas, y si la llevan a cabo personas que no poseen una licencia.

Si el animal o la especie objeto de cacería se encuentra en peligro de extinción, o está marcado por los investigadores para estudios, también es un motivo para considerar a la cacería una actividad delictiva. De igual manera puede el acto de cazar convertirse en delito cuando se recurre a métodos no permitidos, tales como el uso de explosivos o trampas.

caza furtiva
La caza denominada como furtiva es aquella que no cuenta con los permisos

Lucro sin límites

La caza furtiva, un entramado comercial que mueve miles de millones de dólares al año y que ocupa el tercer puesto en el ranking del crimen organizado, deja a su paso dantescos escenarios regados con la sangre de animales que son ultimados con el único propósito de alimentar la codicia de un mercado insaciable. Según la oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), miles de animales son asesinados cada año.

Es tan desolador el panorama que tan solo entre los años 2010 y 2012 fueron borrados de la faz de la tierra más de 100.000 elefantes. Ejemplares sacrificados con el único propósito de obtener el marfil  de sus colmillos.

Según fuentes especializadas, en 2003 un kilo de marfil se valoraba en 190 euros. En 2013, rondaba los 2.500. En el caso del rinoceronte, su cuerno pasó de tener un precio por kilo de 765 euros a más de 62.000.

Aunque muchos países poseen un marco legal que regula la caza furtiva y son signatarios de diversos tratados y convenios al respecto, esto no resulta suficiente para persuadir a quienes participan del furtivismo, del tráfico y del “beneficioso” negocio.

Cuáles son los animales más afectados por la caza furtiva

Esta actividad es bastante próspera en zonas de Sudamérica, Centroamérica, Asia y África, regiones del planeta muy  ricas en especies que son consideradas exóticas. Hay ejemplares que son cazados por su piel o  por su plumaje y van a dar a la industria de la moda.  Zoológicos, circos o reservas particulares son alimentados con animales provenientes de la cacería hecha en condiciones de furtividad.

furtivismo
La caza furtiva, un entramado comercial que mueve miles de millones

Estas son algunas de las especies que podrían desaparecer de manera definitiva como consecuencia de este negocio, tan cruel como lucrativo.

  • Elefantes

Este animal que alguna vez fue tan común en Asia y África, hoy se encuentra que sus  poblaciones durante el último siglo han sido prácticamente arrasadas. Algunas fuentes afirman que los cazadores ilegales llegaron a acabar con un elefante cada 15 minutos, lo que obligó a algunos países a crear Parques Nacionales para proteger a los ejemplares.

  • Rayas

Las branquias de estos animales se consideran un remedio que cura muchos males. Debido a la demanda de esta parte de la anatomía de la raya el kilo de branquias puede alcanzar un precio de 500 euros. Su comercio está prohibido pero aun así la población ha disminuido de manera significativa.

  • El pangolín

Se buscan por lo apreciado de su carne y para ser usado en la fabricación de medicamentos populares. Sus ejemplares alimentan el comercio de mascotas exóticas. Aunque es una especie muy protegida, los cazadores ilegales no desisten en su empeño de darles muerte.

  • León africano

Contra esta especie no solo atenta la caza furtiva. El cambio climático y la perdida acelerada de hábitat han ocasionado que la población de leones salvajes se ha reducido a menos de la mitad en las últimas tres décadas. Algunos especialistas aseguran que, a ese ritmo, para el año 2050 ya no habrá leones en las praderas.

  • Rinocerontes

Es una de las especies que, al menos en el ordenamiento jurídico, goza de mayor protección. No obstante hay quienes estiman que cada día es asesinado un rinoceronte. Sus cuernos son muy buscados porque, según algunas creencias pseudo científicas, curan el cáncer y además son un potente afrodisíaco.

  • Tigres

Su población va disminuyendo de manera sostenida. De las 9 especies de estos animales solo quedan 6 y se encuentran en peligro crítico de extinción. Son objeto de la caza furtiva porque el mercado codicia su piel, la carne y además son ofrecidos como mascotas ilegales.

  • Tortugas

Además de morir intoxicadas con el plástico que se encuentra en el mar o atrapadas entre las redes de pescadores, las tortugas marinas son cazadas por obtener sus huevos, las cochas y su preciada carne. La laúd, la carey y la Kemp’s Ridley son las especies que se encuentran en peligro crítico.

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