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Homeward Bound, un proyecto donde la mujer científica es prioridad

¿De qué debemos hablar cuando se habla de liderazgo femenino? A pesar de conformar la mitad de la población mundial, de ser el 45% de la fuerza laboral mundial y el 57% de los egresados universitarios, a las mujeres se les ha negado, de manera sistemática, acceder a posiciones de toma de decisiones. Homeward Bound es un proyecto que busca subsanar ese fallo.

Proyecto Homeward Bound

Cabría cuestionarse si esa pronunciada ausencia de las mujeres ha sido un lastre para la eficacia de las medidas políticas. Quizá la dirección de algunas estrategias, si se hubiesen hecho en condiciones de igualdad de participación entre hombres y mujeres, podrían haber desembocado en resultados más favorables que los obtenidos hasta hoy, sobre todo en políticas medioambientales.

Homeward Bound nace al calor de varios cuestionamientos que siempre están presentes, pero pocos se atreven a responder. Fabian Dattner, activista y consultora medioambiental, y la científica Jess-Melbourne Thomas sintieron que hacía falta diseñar una iniciativa que diera protagonismo y visibilidad a las mujeres en el campo de las ciencias y las políticas relacionadas con el medio ambiente.

Porque las preguntas siguen ahí y hay que atreverse a responderlas. ¿Sería distinto el planeta si el liderazgo mundial, en la política y en la ciencia, estuviera repartido de manera más equitativa? La colaboración, la empatía, la inclusión, el ahorro de recursos ¿estarían más presentes en las acciones climáticas si las mujeres tuvieran más participación en ellas?

Liderazgo femenino

Las mujeres científicas que participan en Homeward Bound reciben apoyo para desarrollar y fortalecer sus talentos. Muchas de las mujeres que hacen carrera profesional en el mundo de la ciencia solo necesitan mejorar su comunicación, confianza y capacidad de liderazgo.

Esas son algunas de las características necesarias para conducir políticas medioambientales que logren revertir los impactos de la actividad humana en el planeta.

En este proyecto el planeta se concibe como un “hogar global”. Con este enfoque se pretende que las políticas relacionadas con la crisis medioambiental se hagan con una perspectiva de integración, motivación y colaboración, puesto que se trata de una tarea que nos corresponde a todos los seres humanos que hacemos vida en el planeta.

Las estrategas del proyecto dejan claro que no se trata de menospreciar el trabajo que han venido realizando de manera mayoritaria hasta ahora los hombres. El objetivo más bien es que los equipos cuenten con la mayor suma de talentos posible. De esta manera, se pudiera hacerle frente al trabajo de manera más rápida y efectiva cuando el tiempo corre en contra.

Desde que se inició el programa, las participantes han tenido la oportunidad de recibir conocimientos de valiosas mujeres del campo de la ciencia y la investigación. La primatóloga Jane Goodall y la creadora del Acuerdo de París, Christiana Figueres son algunos de los referentes que han ofrecido su valiosa guía.

¿Por qué solo mujeres?

Homeward Bound está concebido por mujeres que piensan en las mujeres. Es la materialización del sueño de dos visionarias que observaron con inquietud que, aún hoy, la participación femenina está muy lejos de ser equitativa, sobre todo en las carreras conocidas como STEMM, Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Matemáticas y Medicina.

Los números disponibles son muy elocuentes.

Aunque el número de mujeres y hombres que inician estudios de doctorado son parejos, el número de mujeres baja a medida que se avanza en la carrera científica. Cuando se profundiza, se observa que tan solo el 11% de las mujeres científicas llegan a ostentar cargos de responsabilidad en las ciencias.

Proyecto Homeward Bound es liderazgo femenino en la ciencia
Un proyecto para darle visibilidad a la mujer en la ciencia.

Esto ocurre por varias razones. Algunas de las más importantes son:

  • Una profunda y desalentadora brecha salarial entre hombres y mujeres.
  • Un contexto cultural y social que históricamente ha asignado a la mujer los cuidados familiares.
  • Esta obligación dificulta que las mujeres profundicen su formación profesional.
  • La casi nula presencia de referentes femeninos en puestos de liderazgo, hace que las niñas y adolescentes perpetúen estereotipos de género a la hora de decidir una carrera profesional.
  • La imagen distorsionada e irreal de la mujer que proyectan en los medios de comunicación mina la autoestima y la confianza de las niñas y jóvenes para asumir posiciones de liderazgo.

Esta realidad representa una verdadera tragedia para el mundo científico porque se trata de un talento que se pierde, que no se aprovecha. Fabian Dattner y Jeass-Melbourne Thomas, las madres del proyecto, piensan en cambiar esta tendencia y buscaron la colaboración de prestigiosos científicos y mujeres influyentes en distintos campos.

De esa manera, lograron articular un equipo de comprobada experticia en docencia e investigación que echara a andar el proyecto. En 2015, el mundo conoció a Homeward Bound y en 2016 se llevó a cabo el primer programa de liderazgo, que siempre culmina con un viaje a un sitio de profunda carga simbólica para el mundo de la ciencia: la Antártida.

En la Antártida se decide el rumbo

El continente más austral del planeta es un paradigma de la investigación. En ese sitio se evidencia con más crudeza el impacto del ser humano sobre el planeta. A partir del trabajo científico que se lleva a cabo en la Antártida, se toman muchas de las acciones globales para frenar el cambio climático.

Proyecto Homeward Bound y las mujeres en la ciencia
La Antártida es un paradigma de la investigación científica sobre el cambio climático y la mujer debe estar presente ahí.

Tomar de manera simbólica el continente Antártico es una forma de poner el foco en la necesidad de incorporar a las mujeres en la toma de decisiones.  Este viaje, además, crea fuertes vínculos entre las participantes de las expediciones.

Este año no se ha podido completar la travesía a la Antártida, pero eso no ha impedido que se siga trabajando. Mensualmente se llevan a cabo reuniones donde participan mujeres de todas partes del mundo y se desarrollan temas de liderazgo y toma de decisiones.

El deseo más acariciado por las artífices de Homeward Bound es que para 2036 el proyecto haya logrado la formación de 10.000 mujeres científicas. Las decisiones que se tomen de ahora en adelante, con respecto a las políticas medioambientales, necesariamente tienen que contar con la participación femenina. Los que ocurra con el planeta impacta sobre la vida de todos y todas.

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