CARGANDO

Tipo de búsqueda

Calentamiento global Cambio climático Medio ambiente

Expertos pronostican un verano más caluroso y seco para el hemisferio norte del planeta

Aunque las noticias apocalípticas sobre altas temperaturas estén enfocadas en Canadá y Estados Unidos, lo cierto es que los expertos pronostican un verano más caluroso y seco en todo el hemisferio norte del planeta. Así lo ha anunciado la Organización Meteorológica Mundial (OMM), la agencia de la ONU encargada del tiempo, el clima y el agua.

Pronostican un verano más caluroso y seco en el hemisferio norte

La OMM también ha avisado que la temporada estival, que se extiende desde junio hasta agosto, será más cálida que la registrada el año pasado. Esto se debe, agregó la agencia, a que el evento climático conocido como La Niña, ha llegado a su fin de la temporada 2020-2021.

La Niña es un fenómeno climatológico que provoca un enfriamiento del océano Pacífico. Esta bajada en las temperaturas de las aguas del mar, junto con otras manifestaciones meteorológicas, como los vientos, la presión atmosférica y las precipitaciones, hace que las temperaturas globales se vean alteradas.

La Organización agregó en su comunicado que a la finalización de La Niña se han unido las aguas cálidas del mar. Esta conjunción provocará que el verano que apenas comienza sea pródigo en aire caliente en todo el hemisferio boreal.

¿Y en el resto del planeta?

Estas temperaturas más cálidas se harán sentir, sobre todo, en el centro y oeste de América del Norte, el extremo norte, el centro y la parte más oriental de Asia, la Península Arábiga y la parte norte del mar Caribe.

El cambio climático provoca temperaturas extremas
Las olas de intenso calor se harán más frecuentes gracias al cambio climático.

Si en el hemisferio norte el calor dictará el ritmo, en algunas partes del planeta la situación meteorológica es distinta. El noroeste de Europa, el sur de Asia y el norte de Suramérica, incluyendo el sur del Caribe, escapan de las previsiones hechas para el norte del planeta.

Para la costa suroccidental del continente africano, que se extiende hacia África central y oriental, así como para el oriente de Suramérica, también se espera que las temperaturas se eleven por encima del promedio de cualquier otro verano.

Al estar ausentes El Niño y La Niña, las precipitaciones también estarán alteradas. Se prevé que las lluvias a lo largo de la línea ecuatorial del océano Pacífico se acerquen a los valores normales para la estación.

Por su parte, se espera que en varias zonas de América del sur —sobre todo las ubicadas al sur del ecuador—, el norte del Mediterráneo, el sureste de Europa, centro y oeste de Norteamérica, así como África central y en la costa este de África, las lluvias se ubiquen en niveles por debajo de lo normal.

Un verano asfixiante para España

En España las temperaturas primaverales se encargaron de dar señales de lo que podría esperarse para el verano. Aunque al inicio del verano meteorológico, que se inicia el 1 de junio, estuvo marcado por tormentas y chubascos, todo apunta a que el verano de 2021 será más seco y caluroso de lo que se considera normal para un verano.  

El servicio estatal de meteorología de España, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha dicho que “lo más probable es que haga calor generalizado en toda la península y que este se intensifique a medida que se avanza hacia el sur”.

Beatriz Hervella, vocera de la entidad, explicó que se estima que el calor que se sentirá en el territorio ibérico tendrá una anomalía mínima de 0,5 grados Celsius. Esta marca se ubica por encima de la temperatura media registrada en el periodo de referencia, es decir, con respecto a 2020.

Recordó la funcionaria que en ese año se estimó que habría una anomalía también de 0,5° C y acabó registrándose una de 0,9° C. Ese verano de 2020 resultó ser el más caluroso desde que se llevan registros, es decir, desde 1965. Por lo tanto, es muy probable que este año se siga la tendencia.

Calor extraordinario en Canadá y Estados Unidos

Finalizando el mes de junio, los termómetros en Canadá y la costa noroeste de Estados Unidos registraron temperaturas que batieron marcas históricas. En el pueblo de Lytton (Columbia Británica) el calor se alzó hasta los 49,6° C y muchos lo describieron como “una olla de presión”.

Los portavoces de la OMM han destacado el hecho de que la localidad de Lytton está ubicada en las montañas Rocosas y esas temperaturas son propias de Oriente Medio o África del Norte. Posteriormente, y producto del intenso calor, se inició un voraz incendio que arrasó con el pueblo de 250 habitantes. Igualmente, el fenómeno sin precedentes ocasionó la muerte súbita de casi 500 personas.

Algunas opiniones especializadas no han dudado en responsabilizar de este evento al cambio climático. Aseguran que, sin una alteración de origen antropogénico en el clima como la que enfrenta el planeta, estas temperaturas tan extremas serían imposibles.

El calor abrasador no es producto de una ola de calor común, sino a una “cúpula de calor” que abarca toda la zona, desde California hasta el Ártico. Tal como lo detalla la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, (NOAA por sus siglas en inglés), este fenómeno se inicia cuando se combinan condiciones atmosféricas fuertes con variaciones de temperatura en el Pacífico.

El cambio climático está ahí

El profesor Petteri Taalas, Secretario General de la OMM, ha advertido: el enfriamiento global que provocó La Niña es temporal. Con sus palabras, el profesor Taalas recordó que no es posible adormecerse en “una falsa seguridad”, pues no hay pausa en el cambio climático.

Las temperaturas extremas serán más frecuentes
Este verano podría ser uno de los más calurosos desde que se llevan registros.

Asegura el funcionario que todos los eventos climáticos que suceden de manera natural ahora se ven alterados por el cambio climático antropogénico. Esto hace que las temperaturas globales aumenten, se recrudezcan las manifestaciones de clima extremo y se alteren los patrones de precipitaciones en cada estación meteorológica.

Igualmente señaló que las concentraciones de dióxido de carbono permanecen elevadas lo que hace que el calentamiento del planeta sea un proceso indetenible. Según las estimaciones de la OMM, hay un 90% de probabilidades de que en el periodo comprendido entre 2021 y 2025, haya al menos un año que se convierta en el más cálido jamás registrado.

Las distintas voces que pronostican un verano más caluroso y seco para todo el hemisferio norte insisten en advertir. Temperaturas extremas como las registradas en Canadá o Estados Unidos se pueden reeditar en otras latitudes. Es el cambio climático manifestándose y los eventos de calor extremo serán cada vez más habituales y más prolongados, con el costo en vidas humanas que eso significa.

Etiquetas: