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Consumo ético Contaminación forestal

Tras la deforestación de los bosques están cinco empresas de alimentos

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El comercio y el consumo de algunos alimentos básicos llevan consigo un rastro de muerte y destrucción. Hay iniciativas que se dedican a señalar a las empresas responsables de la deforestación, puesto que son las que dominan a nivel global el comercio de productos como el aceite de palma, la soya o la carne de ganado vacuno.

Empresas de alimentos están detrás de la deforestación

Un reciente informe, denominado Anuario Trase 2020, elaborado por Estudios Trase y Global Canopy, determinó que un alto porcentaje de los alimentos procedentes de países muy castigados por la pérdida de bosques, como Brasil, Paraguay, Argentina e Indonesia, son comerciados por cinco grandes trasnacionales.

El mencionado Anuario es prolífico en datos sobre quiénes están detrás de la deforestación de los bosques tropicales. Cuáles son los productos, de cuál país o región proceden, las empresas que los distribuyen y los mecanismos que usan, completan el informe.

Toda esta información ofrecida tiene como objetivo determinar las medidas y los esfuerzos que deben llevarse a cabo para poner un alto a la destrucción de los bosques, el hábitat de muchos y la biodiversidad, asociada a productos que se demandan y consumen de manera masiva en el Norte del planeta.

Y no se trata solo del inmenso costo medioambiental que tienen esos productos. El invaluable precio social que se debe pagar para llevarlos hasta los anaqueles también se ha venido advirtiendo de manera reiterada desde distintas tribunas.

El profesor José Gilberto de Souza, de la Universidad UNESP-Río Claro, quien recientemente participó en un encuentro virtual promovido por la Red Acampa de Galicia, asegura que productos como la soya, la carne de res y el aceite de palma que se consumen en Europa son “bienes de sangre o de muerte”, porque los indígenas pagan la producción con su vida y su territorio.

Señalando a las empresas

Empresas como ABCD-ADM, Bunge, Cargill y Louis Dreyfus, así como la estatal china COFCO, son las que se encabezan la exportación para el mundo de la soya del Brasil. También lideraron en el año 2018 más de la mitad del comercio del mencionado producto de Brasil, Argentina y Paraguay.

Producir carne, soya y aceite de palma acaba con los bosques tropicales
Las grandes trasnacionales que comercian la soya, el aceite de palma y la carne de res financian la deforestación.

En el rubro cárnico, los autores del Anuario señalan que en el año 2018, las empresas Minerva, Frigorífico Concepción y las Cooperativas Menonitas de Fernheim, Chortitzer y Neuland abarcaron el 90% de las exportaciones de carne de res procedente de Paraguay.

En el año 2019, la organización Mighty Earth, publicó un extenso trabajo en su web donde ofrece abundante información sobre el nefasto accionar de las trasnacionales y multinacionales de la alimentación y cómo estimulaban los incendios en el Amazonas.

Aseguran los autores del trabajo que los incendios de 2019, que abarcaron partes de Brasil y Bolivia tenían un solo responsable: el presidente brasileño Jair Bolsonaro. En su discurso, el mandatario nunca ha dejado de alentar la quema de la selva y el despojo de sus territorios a los pueblos indígenas de la Amazonía brasileña.

Sin embargo, Mighty Earth no omite mencionar la responsabilidad que tienen empresas como JBS y Cargill, como mayoristas de carne y soya, y marcas minoristas de acción global, como Stop & Shop, Costco, McDonald’s, Walmart / Asda y Sysco, como las principales financistas de las quemas y la deforestación en el Amazonas.

También en el mencionado portal, se publica un estudio elaborado por el congresista estadounidense Henry A. Waxman, quien no se ahorra los adjetivos para calificar a Cargill como “la peor compañía en el mundo”. Dice el avezado político que durante el ejercicio de su carrera, ha podido constatar que en abusos y malas prácticas, Cargill le gana a muchas empresas.

La erosión de los suelos compromete el suministro de alimentos
La erpsión del sueloc ompromete la seguridad alimentaria

Para saber más, haz click sobre la imagen

Compromisos que no se cumplen

Como si la actuación de las trasnacionales de alimentos ya no resultara ominosa de manera sustancial, estas empresas le suman el no cumplimiento de acuerdos, que incluso llegan a firmar en foros mundiales en favor de los bosques y el medio ambiente.

Grandes trasnacionales de alimentos financian la deforestación
El comportamiento de las empresas es absolutamente irresponsable al firmar acuerdos que están lejos de cumplir.

En el año 2014, compañías como Cargill, Unilever y Yum Brands, se subieron al podio de la Cumbre del Clima en Nueva York y se declararon comprometidos en cortar, para el año 2020, de sus cadenas de suministros productos procedentes de la deforestación. Firmaron además un acuerdo denominado Declaración de Nueva York sobre los Bosques.

Los autores del Anuario Trace destacan que pese a las firmas y los presuntos acuerdos, la deforestación sigue creciendo, especialmente en Brasil e Indonesia.

En el sector del aceite de palma hay varios acuerdos de deforestación cero, pero no se cumplen porque es muy difícil vincular a las empresas responsables, dado que la mayor parte de la producción procede de pequeños productores.    

Advierten que el control sobre la procedencia de la materia prima no debería resultar difícil, dado que son pocas las empresas que intervienen.

Quizá sea ese monopolio la principal razón para no cumplir acuerdo alguno, mucho menos si compromete sus ingresos y su hegemonía.

En manos de los consumidores queda buena parte de la responsabilidad de avanzar hacia un consumo ético y exigente.

Adquirir conciencia, investigar y señalar cuáles son las empresas responsables de la deforestación de los bosques tropicales del mundo, en la mayoría de los casos, está a solo un clic.

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