CARGANDO

Tipo de búsqueda

Derechos humanos

¿Por qué un Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia?

La brecha existente entre géneros sigue siendo muy ancha. Las mujeres y niñas constituyen la mitad de la población mundial, sin embargo, en el territorio de la ciencia y la tecnología, menos del 30% de los investigadores son mujeres. Por tal motivo, en el año 2015, la ONU proclamó que cada 11 de febrero se celebre el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia.

Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia

Señalar un día del calendario para recordar la necesidad de que las mujeres tengan una mayor participación en el mundo de las ciencias, es el objetivo más importante de la celebración de este día. De esta manera, es posible lograr avances en la igualdad de géneros y darle poder y posibilidades a las mujeres y niñas en todos los ámbitos.

Según datos de la Unesco, entre los años 2014 y 2016, solo el 30% de las estudiantes escoge una carrera científica para seguir estudios superiores.

Las estadísticas globales señalan que en el campo de las ciencias, las tecnologías, la ingeniería y las matemáticas, disciplinas agrupadas en una categoría que ha sido denominada como STEM, la matrícula de estudiantes femeninas es llamativamente baja. Los porcentajes de mujeres en carreras científicas se distribuyen de la siguiente manera:

  • Tecnologías de la información y las comunicaciones: 3%
  • Ciencias Naturales, Matemáticas y estadísticas: 5%
  • Ingeniería, Manufactura y Construcción: 8%

En el caso específico de España, un 25% de las plazas en el campo académico y docente del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) es ocupado por mujeres. Cuando de proseguir estudios superiores se trata, tan solo un 7% de las estudiantes afirma que quiere dedicarse a alguna carrera técnica o científica. Por el contrario, el número se triplica en el caso de los hombres.

Ausencia de mujeres en la ciencia: un problema estructural

Que no exista un número significativo de mujeres en el mundo de las ciencias y la investigación científica y técnica, responde al papel que han desempeñado los estereotipos de género en la conformación de esta realidad. Diversos estudios avalan el impacto negativo de los estereotipos de género.

La ciencia necesita del aporte de las mujeres
Los desafíos que enfrenta la humanidad necesitan del aporte del talento y la dedicación de las mujeres.

Por ejemplo: una niña de 6 años no es capaz de describirse a sí misma, o a otras niñas como “brillante” o “lista”. Estas chicas, tampoco tienden a integrarse a actividades consideradas para “inteligentes”, sin embargo sus pares varones sí que son capaces de hacerlo sin problema.

Un estudio titulado “Gender Bias Without Borders” (Prejuicios de género sin fronteras), llevado a cabo por el Instituto Geena Davis, arrojó resultados que corroboran el papel de los prejuicios de género. Según este estudio, en la producción de la industria del cine y el entretenimiento, la representación de mujeres en el mundo de la ciencia es solo del 12%.

Estas ideas preconcebidas, instaladas fuertemente en la sociedad, y reforzadas por la industria cultural y del espectáculo, es lo que continúa alejando a las niñas y mujeres de los sectores científicos.

Mujeres que marcaron hitos en la ciencia

Que muchos hayan oído hablar del Neil Armstrong (el primer hombre en llegar a la luna) pero no de Katherine Johnson (una de las matemáticas que permitió que Armstrong completara su misión), dice mucho de cómo el trabajo de las mujeres científicas ha sido escamoteado y apartado deliberadamente en las sombras.

Una de las formas de romper con estereotipos de género, y de promover la participación de la mujer en las ciencias, es mediante el ejemplo y la promoción de sus logros.

Las mujeres a lo largo de la historia han demostrado que son brillantes, talentosas y dedicadas, y por ellas hablan sus logros.

Estas, son solo algunas de las féminas que inscribieron su nombre, con sobrados méritos, en el campo científico con cruciales aportes a la ciencia y a la humanidad pero pocos, muy pocos, conocen.

El papel de la mujer en la ciencia y la tecnología
El mundo de la ciencia tiene una deuda histórica con mujeres como: 1. Katherine Johnson 2. Marie Curie 3. Chien-Shiung Wu 4. Rosalind Franklin o 5. Dorothy Hodgkin

La historia está en deuda con:

  • Hipatia. Matemática y astrónoma, Nacida en Alejandría, probablemente un 11 de febrero (por eso se escogió esta fecha para celebrar a las mujeres y las niñas en la ciencia). Se le considera la pionera de la participación femenina en las ciencias.
  • Ada Lovelace. Matemática y escritora británica del siglo XIX, cuyo verdadero nombre era Augusta Ada Byron. Es conocida por sus aportes en la elaboración de la máquina calculadora mecánica, una antecesora de los actuales ordenadores. Además fue la autora del primer algoritmo de programación.
  • Marie Curie. Los trabajos de esta insigne científica fueron reconocidos con el premio Nobel en dos oportunidades, en Física y Química. Acuñó el término radioactividad y descubrió los elementos químicos radio y polonio. Un dato muy elocuente de cómo han sido ocultadas las mujeres en la ciencia: la primera vez que Marie Curie ganó el Nobel tuvo que compartir el galardón con su marido y un colega porque era la primera mujer premiada con el Nobel.
  • Eunice Foote.  A esta científica, climatóloga e investigadora estadounidense debería considerársele la madre de la ciencia climática. Fue ella quien hablo de un aumento de las temperaturas globales como consecuencia de la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera. El mundo de la academia científica la ninguneó y le concedió la autoría del concepto de efecto invernadero a John Tyndall.
  • Dorothy Hodgkin. Esta cristalógrafa británica fue reconocida con un premio Nobel en 1964 por mapear la estructura de la penicilina. A pesar de su trascendente aporte a la ciencia, en su momento un diario tituló: “Ama de casa de Oxford gana un Nobel”.
  • Rosalind Franklin. Gracias al denodado trabajo de esta cristalógrafa, la ciencia pudo descifrar la estructura de la molécula del ADN, uno de los grandes avances del siglo XX.
  • Katherine Johnson. En algún momento alguien la llamó “la calculadora humana”. Matemática afroamericana que trabajó para la NASA, su labor es casi desconocida por la mayoría. Gracias a sus cálculos, la ciencia fue capaz de colocar a un ser humano en la luna. Además de su trabajo, a Johnson se le recuerda por ser una de las primeras mujeres negras en trabajar como ingeniera para la Agencia Espacial estadounidense.
  • Lise Meitner. El trabajo de esta física nuclear permitió descubrir la fisión nuclear, uno de los antecedentes de la bomba atómica. Colaboró estrechamente con el químico Otto Hahn durante varias décadas, sin embargo, este publicó sus estudios sin darle los correspondientes créditos a Meitner. Hahn finalmente ganó el premio Nobel de Química en 1944 por los estudios de la fisión del átomo.
  • Chien-Shiung Wu. Científica china-estadounidense. Participó en el Proyecto Manhattan que desarrolló la bomba atómica. A pesar de este importante desempeño, muy pocas personas conocen de ella.

¿Por qué es importante la participación de las mujeres en la ciencia?

Que las mujeres estén plenamente integradas y comprometidas con el desarrollo científico y tecnológico es de importancia capital. Es tal la importancia, que Naciones Unidas considera necesario instaurar un día que sensibilice a la sociedad sobre este tema.

Alcanzar el desarrollo sostenible, o superar desafíos como el cambio climático o la crisis sanitaria del Covid-19, exige que las mujeres y niñas estén plenamente involucradas con el desarrollo y el avance de la ciencia.

El mundo no puede seguir prescindiendo de  todo el talento, el potencial y conocimiento que poseen las mujeres, quienes representan la mitad de la población mundial. A su vez, las mujeres solo podrán alcanzar su pleno desarrollo y poder económico y político a través del conocimiento y la ciencia.

Aunque en los últimos 15 años se ha logrado un significativo avance en la inclusión de las mujeres y niñas en el campo de las ciencias, no es poco el trabajo que resta por hacer.

Las mujeres siguen enfrentando obstáculos para acceder al campo de la ciencia. Hoy, frente a los retos que imponen el cambio climático y la necesidad de un mundo más igualitario y justo, celebrar el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia es más que pertinente.

Etiquetas: