CARGANDO

Tipo de búsqueda

Animales Biodiversidad

14 de julio, un día para abrazar la conservación del chimpancé

Share on whatsapp
Share on facebook
Share on twitter
Share on pinterest
Share on linkedin
Share on reddit
Share on telegram

Conocer el estado de conservación del chimpancé debería ser un tema que estimule el interés de toda la especie humana. Compartimos el 98% del ADN con estos primates, lo que nos convierte en parientes muy cercanos.

Tan importante vínculo no ha impedido que el 60% de los primates, incluido el chimpancé, esté en peligro de extinción.

Día Mundial del Chimpancé

Cada 14 de julio el mundo tiene una oportunidad de acercarse un poco más a esta magnífica especie de simios, pues se celebra el Día Mundial del Chimpancé. Esta fecha se instauró como una forma de homenajear a una especie en la que podemos vernos reflejados los seres humanos y que es necesario cuidar y preservar.

Desde el Instituto Jane Goodall se promueve la celebración de un día especial dedicado al chimpancé. Es una tarea prioritaria para la comunidad científica y ambientalista, estimular y promover la movilización de las conciencias en torno a la necesidad de conservar a los chimpancés, tanto la población salvaje como la que se encuentra en cautividad.

Pese a los grandes esfuerzos que realizan diversas organizaciones, la extinción de los chimpancés es una gran amenaza y va tomando un ritmo acelerado. Aunque es una especie protegida y que está tipificado como delito su comercio, la Lista Roja de la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UICN) clasifica a todas las especies de chimpancés en la categoría “en peligro”.

Los chimpancés están al borde de la extinción

Existen dos especies distintas de chimpancés: el chimpancé común (Pan troglodytes) y el bonobo (Pan paniscus). Físicamente no es mucha la diferencia entre ambas especies. Los bonobos son más pequeños, su cráneo es más redondo y la cara más plana. Se distinguen también por tener piernas más largas, brazos cortos y un tronco estrecho.

Los chimpancés son una especie amenazada de extinción
El ser humano es el principal responsable del riesgo de extinción de los chimpancés.

Pueden llegar a vivir entre 45 y 60 años y alcanzar una estatura que oscila entre 1,20 y 1,70 metros. Los bonobos, a diferencia de los chimpancés comunes, se muestran más sociables, conciliadores y pacíficos. Ambas especies son capaces de expresar distintas emociones a través de  sonidos vocales, expresiones corporales y gestos faciales.

La extinción de cada especie de chimpancé es una gran pérdida para la humanidad. Con la desaparición de una población de estos simios se pierde la oportunidad de conocer más sobre cómo ha evolucionado el comportamiento cultural de los humanos.

La imagen que se tiene de los chimpancés es tan común que podría pensarse que son una especie muy abundante. Pero no es así. La realidad es que las dos especies de chimpancés están en peligro de extinción.

Cálculos optimistas ubican la población total de ambas especies en un aproximado de 350.000 ejemplares, aunque podrían ser menos. De cuatro países africanos ya han desaparecido: Togo, Benín, Burkina Faso y Gambia.

Algunas investigaciones estiman que a principios del siglo XX, la población de chimpancés en África estaba en 1 millón de ejemplares. Al día de hoy, la disminución de individuos es motivo para la alarma. Se cree que en libertad hay entre 150.000 y 250.000 ejemplares

¿Quiénes amenazan a los chimpancés?

Detrás de una eventual desaparición de los chimpancés como especie, lamentablemente está la acción humana, expresada en varias actividades.

  • Destrucción de su hábitat

Las dos especies de chimpancés más amenazadas hacen vida en selvas y bosques húmedos. Los árboles representan para ellos el alimento y el refugio. La tala indiscriminada para darle paso a cultivos o la actividad minera destruye su hábitat. En el oeste de África, región donde se concentra el mayor número de chimpancés, los problemas de deforestación son muy palpables.

  • Cacería por su carne

El consumo de carne procedente de animales silvestres está muy extendido en el África central y occidental. Esta costumbre ejerce una fuerte demanda de la especie. Sin embargo, la caza furtiva no es siempre para alimentación. Existe un mercado de venta de chimpancés, principalmente los bonobos, como animales de compañía o para usar parte de su anatomía en remedios caseros.

  • Enfermedades

La similitud de su ADN con el de los humanos, pone a los chimpancés en estado de vulnerabilidad frente ciertas enfermedades infecciosas. En hábitats cercanos a poblaciones de humanos, las enfermedades son un gran factor de mortalidad, tanto para los simios como para los humanos. El virus del Ébola en el centro de África, se ha cobrado la vida de un número importante de chimpancés. Por otro lado, el Virus de Inmunodeficiencia en simios no representa un peligro mortal, no así con los humanos.     

La obra y el legado de Jane Goodall

Jane Goodall se ha labrado a pulso y sin descanso un puesto en el mundo de la ciencia gracias a su trabajo con los chimpancés. Desde 1960, esta destacada primatóloga y autoridad mundial en la materia, revolucionó los conocimientos que se tenían hasta entonces sobre estos primates.

Conservación del chimpancé
Jane Goodall y Rebeca Atencia, dos generaciones de mujeres comprometidas con el futuro de los chimpancés y el planeta.

A sus 86 años se mantiene activa en su trabajo dedicado a la conservación. Sus esfuerzos, sus conocimientos y su amor no solo se depositan en los chimpancés, pues es una convencida de que cuidando y preservando el planeta se abre el camino a un mundo sostenible y en armonía para todas las especies.

Su sueño de la infancia y la juventud, de escribir sobre la fauna africana, se le hizo realidad a los 23 años trabajando en Kenia al lado del famoso antropólogo Louis Leakey. En 1960, su mentor la envió a Gombe, Tanzania, con la misión de investigar a los chimpancés de la zona. Un trabajo que estaba previsto que duraría 6 meses pero que se mantiene tras 60 años de labores.

Gracias a sus revolucionarias investigaciones, se pudo conocer de primera mano el hasta entonces ignoto mundo de los chimpancés. La perseverancia de la doctora Goodall permitió divulgar aspectos propios del comportamiento de los primates relacionados con su conducta instrumental, la estructura social, las pugnas entre grupos, la cacería, altruismo, dominancia, canibalismo, crianza y adopción, entre otros.

El denodado trabajo de Jane Goodall en favor de la fauna salvaje y el medio ambiente tiene asegurada una continuación. La veterinaria española Rebeca Atencia, quien lleva el Instituto Jane Goodall en Congo, a menudo se le llama, con justicia, la heredera de la primatóloga inglesa.

Desde hace una década viene demostrando con su trabajo que el futuro de la defensa de los chimpancés y los ecosistemas continúa y se fortalece.

Este video, divulgado por el propio Instituto Jane Goodall, transmite de manera entrañable el espíritu que guía y mueve el trabajo de Rebeca Atencia, y su familia, en favor de los chimpancés del Congo en el centro Tchimpounga de rehabilitación.

Gracias al compromiso de mujeres como Jane Goodall y Rebeca Atencia, el estado de conservación del chimpancé puede robustecerse y dar señales de esperanza para una especie tan vinculada con los seres humanos y su evolución.

Más Artículos Interesantes

Etiquetas: