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Contaminación Medio ambiente

¿Conoces cuál es el impacto ambiental del papel?

El papel está en todas partes pues tiene un sinfín de aplicaciones en la vida cotidiana, por eso es uno de los materiales con mayor producción mundial y en consecuencia, uno de los que tiene mayor demanda. Pero, tanto su forma de producción como su elevado consumo son insostenibles pues suponen la sobreexplotación y despilfarro de nuestros valiosísimos recursos naturales. Conoce aquí más sobre el impacto ambiental del papel.

impacto ambiental del papel

Desde tiempos remotos el papel ha estado presente en la vida del ser humano. Ha sido, desde siempre, una pieza fundamental en el desarrollo de la sociedad puesto que ha permitido la transmisión del conocimiento, la comunicación, la organización e incluso, la higiene. Ahora que estamos en la era digital, sigue siendo así, y por ello ni la fabricación ni el consumo de papel dejan de aumentar.

Según el Informe sectorial de la economía española 2019 elaborado por la Unidad de Riesgos de CESCE (Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación), se estima que para el 2030 la demanda mundial de papel y cartón crecerá hasta los 490 millones de toneladas gracias, entre otras cosas, al auge del comercio electrónico y la creciente demanda de productos para llevar.

Los datos de este estudio revelan que mientras el uso de papel gráfico en la industria editorial y publicitaria va en picada, el consumo de papel destinado al packaging de alimentos, bebidas, audio, electrónica y automoción está en ascenso, sobre todo en mercados emergentes, como China e India, debido al aumento de la población, la urbanización y el desarrollo de una nueva clase media.

De esto, indudablemente se deduce quese usa, se desperdicia y se bota demasiado papel y eso es extremadamente perjudicial para el medioambiente.

La producción de papel es sinónimo de contaminación

La industria papelera y de celulosa constituye una enorme fuente de degradación y destrucción. Históricamente se ha situado entre las que más cantidad de recursos naturales consumen y dentro de las que más contaminan.  

Todos los procesos asociados a la producción, distribución y consumo de papel generan:

Contaminación del suelo

Para producir papel se necesita extraer la fibra de celulosa que se encuentra en la madera de los árboles. Esto ya genera la primera alarma, pues significa que la fuente principal de la materia prima para producir papel son los bosques.

Ello, evidentemente implica, la tala de árboles que se traduce en la deforestación de los pulmones vegetales de la Tierra. Según la ONG ambientalista Greenpeace, de toda la madera talada para actividades industriales, el 40% pertenece a la fabricación de papel, lo que provoca serias consecuencias en la flora y fauna.

Pero además de la tala, hay casos de sustitución de bosques por árboles que son plantados de manera intencional y artificial.

Así, la industria del papel perjudica al ambiente desde el mismo momento de la plantación, empleando métodos que no son realmente sostenibles. No solo se dedica al monocultivo de árboles en suelos que podrían dedicarse al cultivo de alimentos sino que además utiliza para ello herbicidas, fertilizantes químicos y transgénicos, con la excusa de mejorar la gestión y el crecimiento de los árboles.

En Indonesia y Finlandia, por ejemplo, millones de hectáreas de bosques primarios han sido reemplazados por cultivos forestales de eucaliptos, pinos y otras especies de árboles empleadas frecuentemente por el sector papelero para nutrir la gran demanda de madera y papel. A la par, los ciclos bioquímicos de intercambio de nutrientes del suelo se han visto afectados, se ha dañado el hábitat de la fauna local y los modos de vida y bienestar de las poblaciones aledañas o dependientes de la producción en esas tierras han sido perturbados.

Contaminación del agua

En el proceso de producción y blanqueo del papel no solo se utiliza ingente cantidad de agua sino que además se contaminan mares, ríos y lagos, puesto que, en la gran mayoría de los casos, peróxido de hidrógeno, cloro y otras sustancias químicas empleadas se liberan junto con los efluentes residuales del proceso, que suelen contener fenoles, furanos y dioxinas. Estos compuestos afectan negativamente la calidad del agua y en consecuencia, ponen en riesgo la vida de los animales, de las plantas y de las personas que usen el recurso contaminado.

Contaminación del aire

Durante los procesos de fabricación y distribución (transporte) del papel se utilizan grandes cantidades de combustibles fósiles para producir calor y energía y esto se traduce en la generación de  ingentes cantidades de dióxido de carbono, óxidos de nitrógeno y dióxido de azufre. Incluso, aun después de que el papel ha sido desechado, en su proceso de degradación, tiene el potencial de producir metano.

En conclusión, en todo momento hay una alta emisión de gases de efecto invernadero que comprometen la salud de las personas, de los animales y del planeta, pues no solo contaminan el aire, el agua y el suelo, sino que además contribuyen a la lluvia ácida, el calentamiento global y por supuesto, el cambio climático.

¿Cómo podemos reducir sustancialmente el impacto ambiental del papel?

Disminuir el impacto ambiental del papel es responsabilidad de todos. Debemos rechazar las técnicas de producción tradicionales, reducir el consumo, optimizar el uso y reciclar. Es lo más sensato y respetuoso.

cómo se puede reutilizar el papel
Aplicar las 3R ayuda a reducir ese 30% – 40% de los residuos de papel que se tiran a la basura.

El papel tarda al menos un año en degradarse, así que la contaminación de la industria no termina con la fabricación del papel, ni siquiera en la distribución. Incluso como residuo, el papel sigue siendo perjudicial para la salud del planeta, por eso es importante poner en práctica las 3R de la ecología:

  • Reducir el consumo. Recuerda que “el mejor residuo es el que no se genera”. Evita hacer impresiones innecesarias, utiliza papel reciclado y lee libros digitales.
  • Reutilizar. Al papel se le puede dar infinidad de usos. Una hoja impresa o rayada sigue siendo útil para la elaboración de tarjetas o envolturas de regalos.
  • Reciclar. Por 1 tonelada (1.000 kg) de papel reciclado es posible evitar la tala de alrededor de 12 árboles. Por tanto, si consideras que definitivamente al papel ya no le puedes o quieres dar más uso, entonces colócalo en el contenedor azul. Ese es el indicado para colocar folios, periódicos, revistas, cuadernos, cajas y bolsas de papel. De esta manera contribuirás a la conservación de los bosques, al ahorro de energía y a la disminución de la emisión de gases contaminantes.

Pero esto no solo debe hacerse a nivel individual. Las empresas u organizaciones también deben sumarse pues en ellas cada vez hay más documentos duplicados y se utiliza gran cantidad de dinero en la adquisición y mantenimiento de impresoras, tóneres y fotocopiadoras. De esta manera contribuyen al multiplicar el impacto ambiental del papel a niveles astronómicos.

Siendo así, es preciso que asuman con mayor conciencia la adopción de herramientas que eviten el uso del papel, reduzcan los costes y cuiden el medioambiente, como por ejemplo, la digitalización de los documentos.

Pero la experiencia nos dice que la sola intención personal o corporativa no basta, se requiere de la implantación o endurecimiento de leyes que no solo regulen el uso del papel sino que apuesten por el uso de materias primas biodegradables y velen por una gestión eficiente y sostenible de los recursos naturales.

Sumando acciones individuales y colectivas es posible lograr la reducción de la deforestación en bosques enteros que han sido blanco de explotación de papel y madera, del uso de químicos que contaminan los ecosistemas, del uso excesivo de sustancias químicas tóxicas y del consumo incesante de agua y energía.

consumo y desperdicio de papel en el mundo

Teniendo en cuenta la situación actual en la que nos encontramos respecto con el cambio climático, es evidente que el ritmo de vida que estamos llevando es insostenible y urge tomar medidas para evitar estragos. Aprovechemos el lado bueno de la tecnología. Si podemos ver un documento en el ordenador, guardarlo en la nube o enviarlo por correo electrónico, ¿para qué imprimirlo y usar tantas hojas? Al reducir el consumo, reducimos el impacto ambiental del papel.

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