CARGANDO

Tipo de búsqueda

Derechos humanos Pueblos y culturas

El activismo medioambiental muere en Colombia, el país con más asesinatos de líderes ambientales

Defender la naturaleza es un trabajo peligroso en cualquier lugar del planeta. El poder económico, valiéndose de grupos armados, no dudará en amedrentar y apartar a quien sea con tal de lograr sus objetivos. El creciente número de asesinatos de líderes ambientales en Colombia habla de cómo en ese país proteger el medio ambiente puede costar la vida. Más que en cualquier otro punto del mundo.

Asesinatos de líderes ambientales en Colombia

Resguardar especies en peligro de extinción, salvaguardar un territorio de la deforestación o trabajar con comunidades rurales, son algunos de las actividades que desatan la ira de los asesinos. Para las empresas de minería, madera, ganadería o petróleo, el activismo medioambiental es incómodo y usan las balas para callarlo.

Según el último informe de Global Witness, Colombia encabezó, por segundo año consecutivo, la macabra lista de los países más letales para el activismo medioambiental. El reporte de la oenegé británica señala que, al menos, 65 personas fueron asesinadas por defender sus territorios y el medioambiente. Al país andino le siguen México, Filipinas, Brasil y Honduras.

La evidencia recogida en el informe, titulado Última línea de defensa, señala que, mientras se intensifica la crisis climática, también aumenta la violencia. El blanco a donde apunta el terror lo conforma quienes han tomado la bandera de la defensa del planeta y del medio ambiente.

Durante el año 2020, la organización contabilizó 227 ataques mortales. De esa cifra se desprende un promedio de 4 personas asesinadas cada semana por defender los ecosistemas que son su hogar, su cultura, su historia y sus medios de vida.

Colombia es la tumba del activismo

Durante la celebración de la COP26 en Glasgow, Iván Duque, presidente de Colombia, se mostró como un hombre que asume la defensa activa del medio ambiente. En sus discursos no faltaron toda suerte de compromisos e iniciativas para darles protección a los grandes bosques y selvas de su país.

Defensores ambientales asesinados en Colombia

Concretamente, Iván Duque prometió en Escocia que Colombia alcanzaría la neutralidad de carbono para 2050. Igualmente, ofreció que para 2022 el 30% de las tierras y aguas de su país serían áreas protegidas. Sin embargo, esa meta luce poco creíble dados los hechos.

En Colombia, a quienes se oponen a la destrucción de bosques por parte de las empresas mineras, madereras o petroleras, se les ofrece la muerte. Según lo refiere The New York Times, en la región de Putumayo, frontera con Ecuador, el grupo armado llamado Comando de la Frontera, advirtieron a los pobladores que no debían interferir con las actividades de la petrolera multinacional GeoPark.

Esta banda criminal controla la producción de drogas en la región y declaró persona non grata a la activista medioambiental Jani Silva. Para Amnistía Internacional el caso de la defensora es prioridad porque sobre ella pende una amenaza de muerte por defender los acuíferos y el bosque de la explotación de petróleo. En la actualidad, Jani Silva se desplaza continuamente para esquivar la muerte.    

Y no es el único caso. En Colombia han aumentado las amenazas y los ataques en la misma medida en que avanza la deforestación del Amazonas colombiano. La destrucción de los bosques tropicales es lo que le da paso a la ganadería, la agroindustria, la producción de aceite de palma, la minería ilegal de oro, y la explotación maderera.

¿Qué hace el gobierno de Colombia para proteger a los activistas y líderes sociales?

Ante los ataques y el amedrentamiento, los líderes sociales y ambientales se han unido para impedir la destrucción de su hogar. Han tenido que recurrir a procedimientos judiciales y a campañas publicitarias para dar a conocer sus problemas, porque el gobierno ha hecho muy poco, o casi nada, para defender a los activistas y procesar a los criminales.

La actuación de la Unidad de Protección, un ente gubernamental creado en 2011 para proteger a los defensores de derechos humanos, ha sido bastante tímida. En el caso de Jani Silva solo ha ofrecido transporte y algo de presencia policial cuando se le ha presionado.

Aunque las autoridades del país insisten en que toman medidas para resguardar a los protectores y desarmar las bandas criminales, grupos como Comando de la Frontera actúan con total impunidad en la Amazonía colombiana.   

Adicionalmente, el Acuerdo de Escazú, firmado por Duque casi a regañadientes, duerme el sueño de los justos en el Congreso de Colombia. Al no haber ratificación por parte del legislativo, el instrumento es letra muerta. Entre tanto, las industrias dedicadas a la ganadería, la minería y la construcción han orquestado una campaña para enlodar el alcance y los beneficios de este acuerdo.

Lejos de la justicia

Lamentablemente, todo parece indicar que la situación de los defensores está lejos de cambiar. Los criminales cada vez se esfuerzan más por ascender en la escala del terror y del oprobio. Recientemente, fue amenazado de muerte, públicamente, un activista medioambiental de apenas 11 años de edad. Duque condenó el hecho y prometió acciones. Pero hace falta más.

Qué sucede con los líderes ambientales en Colombia

Parte de la violencia que vive el país rural tiene que ver con el incumplimiento de parte del gobierno de Duque de los Acuerdos de Paz alcanzados en 2016. En ese convenio de carácter histórico, el gobierno se comprometía a desmantelar a los grupos criminales e impartir justicia en los casos de ataques a los defensores de derechos humanos.

Muchas de las bandas delictivas que operan en la actualidad tienen su germen en los grupos paramilitares que asesinaron a miles de civiles durante el largo y sangriento conflicto armado que vivió Colombia y que parece no haber llegado a su fin.

Los asesinatos de líderes ambientales en Colombia siguen ocurriendo y los autores materiales e intelectuales están plenamente identificados. Solo falta la voluntad política para honrar los compromisos adquiridos por el gobierno colombiano. Es necesario hacer efectiva la protección de la vida de quienes no tienen otra salida que defender la naturaleza, que es su vida y su hogar.

Etiquetas:
error: Content is protected !!