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Estas son las claves en la recuperación de la población del atún rojo

Hay muy buenas noticias para la pesca y la biodiversidad. Los planes de recuperación del atún rojo del Atlántico y el Mediterráneo han dado buenos resultados. Esto ha sido reconocido por distintas organizaciones dedicadas a la protección de la preciada especie.

Recuperación del atún rojo en el Atlántico y el Mediterráneo

El caso del atún rojo está considerado como un ejemplo de recuperación, pues la sobrepesca ha puesto a la población de atunes en una situación de vulnerabilidad.

A principios de este año se celebró El Congreso Internacional sobre el atún rojo. El cónclave reunió a representantes de los gobiernos franceses y españoles, científicos, empresas pesqueras y oenegés. En el encuentro se evaluaría la evolución del caladero del atún rojo y cuál ha sido el impacto de la pesca furtiva en el mismo.

Esta reunión fue especialmente importante porque en ella se discutiría el reinicio de la actividades de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT). Este organismo intergubernamental es el responsable de establecer las cuotas de pesca del atún rojo. Las actividades de la Comisión estuvieron paralizadas por motivo de la pandemia.

Entre las conclusiones del Congreso destacan la necesidad de mejorar las gestiones destinadas a garantizar la sostenibilidad de la población de atunes a largo plazo. Los expertos consideran que es vital tener transparencia, tomar medidas basadas en la ciencia y combatir la pesca ilegal, de cara a la conservación de la especie.

Una medida urgente y necesaria

A mitad de la década de los 70, la comunidad científica alertó con preocupación que la población de atún rojo en el Atlántico y sus mares iba mermando año a año. Esta reducción obedecía a una creciente demanda del pez en los mercados, especialmente desde Japón. Para la década de los 90, las capturas escalaron a las 50.000 toneladas al año.

Si en ese momento no se implementaban restricciones con carácter de urgencia, el atún rojo estaba condenado a la extinción. Esta especie es icónica, muy apreciada por su carne y fundamental en la alimentación de la humanidad, por lo que su desaparición es poco menos que una catástrofe ambiental.

Para finales del siglo XX, se pusieron en marcha algunas medidas de contención dado el inminente colapso de la especie. Una de las precauciones tomadas fue limitar la captura a 30.000 toneladas y una talla mínima de 6,4 kilos. Esto, para proteger al menos a los ejemplares de menos de un año. Sin embargo, estas medidas no dieron resultado.

Se siguió capturando atún por encima de las 50.000 toneladas, debido, sobre todo, a la pesca ilegal y a la ausencia de controles de las capturas.

¿Por qué se ha restablecido la población del atún rojo?

El éxito alcanzado en la recuperación del atún rojo obedece, en gran medida, a la imposición de un régimen elaborado por la ICCAT. El plan, puesto en marcha desde el año 2007, consiste, básicamente, en establecer años de restricciones para las flotas que se dedican a la captura del atún rojo, junto a otras medidas complementarias.

El atún se recupera en el Atlántico y el Mediterráneo
La recuperación de la población de atunes es un paradigma de cómo sí es posible proteger a especies en peligro.

Así tenemos que, para el año 2021 la cuota global es de 36.000 toneladas, siendo España el país de la Unión Europea que más cupo tiene con 6.100 toneladas. Este número debía estar repartido entre embarcaciones industriales, almadrabas y navíos artesanales.

Otras medidas contempladas en el Plan de Recuperación del atún son:

  • La obligación de cada Estado signatario de elaborar un plan de pesca anual para los buques y almadrabas dedicadas a la captura de la especie.
  • La concesión y la adecuación de las posibilidades de pesca a la capacidad que se tuviese.
  • Establecimiento de las tallas mínimas de los ejemplares para su captura, así como los puertos autorizados y otras medidas de control.
  • Implementación de restricciones durante las épocas autorizadas para pescar.
  • La asignación de una cuota definida para la pesca deportiva y recreativa.

Sin dudas, la medida que más frutos rindió fue haber bajado, de manera drástica, las cuotas de pesca de cada país. De igual manera, la lucha sin cuartel en contra de la pesca ilegal o furtiva ha dado resultados alentadores.

También haber aumentado la talla mínima para la captura a 30 kilos ha sido muy positiva. De esta manera, los atunes que todavía no alcanzan la edad de la reproducción, tienen más posibilidades de regresar al Mediterráneo, su lugar de nacimiento, a reproducirse luego de haber ido a sitios más provechosos para el alimento como el Golfo de Vizcaya.

En este video de la organización Planet Tuna se explica, de manera bastante didáctica, cómo se calcula cuánto atún se puede pescar.

La pesca ilegal sigue siendo un azote

Si bien la recuperación de la especie es un hecho indiscutible, el furtivismo en la pesca del atún sigue siendo un problema grave. Según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF por sus siglas en inglés), el desempeño de la ICCAT será crucial durante el 2021 para mantener el control sobre las capturas de atún rojo.

La sobrepesca puso en riesgo al atún rojo
El atún es una especie muy valiosa para la seguridad alimentaria del planeta. De ahí su importancia.

Los expertos consideran que en una nueva fase en la gestión del control del atún debe prevalecer el componente científico. De esta manera, se podrá llegar a desentrañar los muchos secretos que se reserva para sí la especie. Todavía es un enigma para la ciencia las causas que motivan los cambios en las migraciones, así como su productividad.

No obstante, todos los actores reunidos en el Congreso sobre el atún coinciden en un punto: la necesidad de reforzar la lucha en contra de la pesca ilegal. Ninguna estrategia, ni científica, ni ecológica, ni política, dará resultados si no se controla la pesca no declarada y no controlada.

El mercado negro del atún es un problema que no solo atenta en contra del medio ambiente. También está relacionado con delitos muy graves como el blanqueo de capitales, la corrupción, la salud pública y hasta con la salud financiera de los Estados.

La recuperación del atún rojo en el Atlántico y en sus mares, es todo un paradigma de cómo se puede brindar protección a una especie tan importante para la humanidad. El trabajo mancomunado entre la ciencia, los gobiernos y las empresas, en favor del medio ambiente, cuando existe la voluntad, da buenos frutos.

Eso sí, sin bajar nunca la guardia porque las amenazas persisten.

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